Escuchó por vez primera una nota musical cuando le cantaron el arrorró aquel 3 de marzo de 1974 que lo vio nacer en Pehuajó (Prov. de Bs.As.). Hijo de cantantes, seguramente sería cantor... De pibe, viviendo ya en Trenque Lauquen, debuta en el Coro de Niños del Colegio Nacional y estudia flauta dulce como primer instrumento. Más tarde aparece como clarinetista en la Banda Juvenil de su ciudad. Corona toda esa experiencia formando parte del Coro Mester de Juglaría, Antares Coral Masculino y el prestigioso Coro de Cámara de la Municipalidad de Morón. Ya estudiante avanzado de arquitectura, ingresa en Diagonal 8 -un grupo al que reconoce haber admirado como espectador- en 2001 y desde ese instante se convierte en el integrante más joven y novel del grupo. Los ácidos observadores dentro de la banda vocal lo llaman "Harry Potter". Es dueño de una emisión privilegiada y está claramente cómodo como barítono alto, más allá de poder incursionar entre los bajos y tenores de cualquier formación tradicional. Su humanidad muestra una soltura interpretativa que lo convierte en transmisor de toda la sensibilidad que la música vocal expresa. Dentro de la heterogeneidad visual de la formación, Fabricio es el "chico fashion", siempre vestido en la gama de los negros y grises profundos. La imagen gráfica e institucional de D8 lleva su firma y siempre que se escuche un platillo, un bombo o un charleston, detrás estará "Harry".




